Al menos 68 personas fallecieron y 15 resultaron heridas de gravedad tras la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida la mañana de este miércoles en la provincia de Toledo, España, según informó Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha.
De acuerdo con las autoridades, 24 de las víctimas mortales se encontraban en la zona del tren AVE, mientras que las restantes corresponden a la zona del tren Iryo.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, explicó que una falla de comunicación informática provocó la interrupción del sistema de seguridad ferroviaria, lo que obligó a detener varios trenes que circulaban por un tramo de 63 kilómetros.
Posteriormente, el centro de control autorizó al tren AVE a reanudar su marcha, pese a que el tren Iryo permanecía detenido en la vía. El AVE recorrió aproximadamente 25 kilómetros antes de impactar contra la otra unidad.
Según el ministro, el tren pudo alcanzar una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora, aunque este dato todavía no ha sido confirmado.
Las autoridades investigan por qué se autorizó la reanudación del recorrido sin resolver la falla del sistema de seguridad. Hasta el momento, no se han establecido responsabilidades por el accidente.