Una oficial de la Dirección General de Migración y Extranjería de apellido Barquero deberá cumplir medidas cautelares y permanecerá suspendida de su cargo por 10 meses mientras es investigada por presuntamente facilitar el ingreso irregular al país de un extranjero que, según informes de inteligencia, estaría vinculado a una organización terrorista internacional.
De acuerdo con la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción, Barquero es sospechosa de haber alterado sistemas informáticos, incorporado datos falsos y sellado de forma irregular el pasaporte del extranjero para evadir los controles migratorios.
Las medidas cautelares, ordenadas por el Juzgado Penal de Hacienda y de la Función Pública, incluyen impedimento de salida del país, firma periódica ante la Fiscalía, prohibición de acercarse al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y de comunicarse con testigos, además de la suspensión del ejercicio de su cargo por un plazo de 10 meses.