Desarticularon una estructura criminal que, en apariencia, distribuía drogas dentro y fuera de los centros penitenciarios, reclutaba mujeres para introducir estupefacientes a cinco centros penitenciarios y presuntamente cobraba por cometer homicidios.
La investigación fue desarrollada durante dos años por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Siquirres, en conjunto con la Policía Penitenciaria. Durante ese periodo, las autoridades realizaron 39 allanamientos y detuvieron a 34 personas de un total de 41 sospechosos, en operativos ejecutados en Guanacaste, la Zona Sur, el Caribe y varios centros penitenciarios.
Según el OIJ, la organización ofrecía hasta ₡300.000 a mujeres para ocultar droga en sus partes íntimas para introducirlas a los centros penales. Posteriormente, el grupo comercializaba los estupefacientes dentro de las cárceles, donde las ganancias por la venta de narcomenudeo podían alcanzar hasta ₡5 millones.
Entre las personas detenidas figura una mujer de aproximadamente 40 años, señalada como una de las principales líderes de la estructura y presuntamente, también era quien reclutaba mujeres en condición de vulnerabilidad para el ingreso de droga a los centros penitenciarios.
Además, el OIJ vincula a la organización con al menos tres homicidios, uno ocurrido en 2024 y dos registrados este año, presuntamente relacionados con ajustes de cuentas. Las autoridades no descartan que el grupo esté involucrado en otros asesinatos y señalaron que, en apariencia, cobraba entre ₡500.000 y ₡700.000 por cometer homicidios, dependiendo del perfil de la víctima.