La Policía Penitenciaria informó que ya retiró 1.069 tomacorrientes de las celdas como parte de las acciones para reforzar la seguridad y recuperar el control en los centros penales del país.
Además, durante estas intervenciones se decomisaron 1.480 metros de cable, 23 breakers, 78 tapas y 5 extensiones artesanales, elementos que, según el Ministerio de Justicia y Paz, representaban riesgos para la seguridad y podían facilitar actividades no autorizadas dentro de las cárceles.
Las autoridades indicaron que estos operativos forman parte de una estrategia permanente para fortalecer el orden y la disciplina en el sistema penitenciario, mediante inspecciones que buscan eliminar vulnerabilidades y recuperar espacios dentro de los centros de reclusión.