El Ministerio de Justicia y Paz informó que ya inició la confección de 12.000 uniformes color naranja que serán utilizados por privados de libertad ubicados en máxima seguridad de La Reforma. Las prendas son elaboradas dentro del propio sistema penitenciario por 31 mujeres privadas de libertad que trabajan dentro de las cárceles.
La implementación de los uniformes busca mantener un mayor orden dentro del centro penitenciario y evitar la acumulación de grandes cantidades de ropa, una medida con la que también se pretende dificultar el ocultamiento de drogas, teléfonos y objetos punzocortantes.
Para desarrollar el proyecto, el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) donó las máquinas y capacitó a las mujeres encargadas de la confección. Algunas de las privadas de libertad destacaron la oportunidad de realizar un trabajo productivo y sentirse útiles para la sociedad. La iniciativa también pretende incentivar la capacitación y generar mayores oportunidades laborales dentro de los centros penitenciarios.