Para Clara García, llegar al trabajo significa cruzar un río en bote y después continuar unos 15 minutos en motocicleta en Sarapiquí de Heredia, Costa Rica.
Al final del camino la esperan 11 niños de la Escuela Copalchí, en Sarapiquí.
Según el Ministerio de Educación Pública, la docente trabaja desde hace cuatro años en este centro unidocente ubicado en la zona fronteriza de Cureña.
Su papá la acompaña durante parte del recorrido, que se vuelve todavía más complicado durante la época lluviosa.
“Sin amor no hay nada”, asegura Clara, quien además de impartir las materias ha impulsado proyectos para mejorar la escuela y conseguir oportunidades para sus estudiantes.
Una huella que ya se nota
Algunas de sus alumnas incluso comenzaron a decir que quieren seguir sus pasos.
El MEP compartió su historia este 5 de octubre, Día Internacional del Docente, para reconocer también el trabajo de los 63.449 educadores del país.
Clara, por su parte, tiene claro que escogió el camino correcto.
“Si volviera a nacer, sería maestra otra vez.”