La Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional identificó a 56 ciudadanos peruanos que laboraban de forma irregular en una mina de extracción de oro en Miramar de Puntarenas.
Según las autoridades, los extranjeros habían ingresado a Costa Rica en condición de turistas, por lo que no contaban con autorización para trabajar en el país.
Durante un operativo conjunto con la Policía Profesional de Migración, las personas fueron aprehendidas y quedaron sujetas al proceso administrativo correspondiente para su deportación.