Meta llegó a un acuerdo por aproximadamente US$18.000 millones para resolver demandas presentadas por 29 fiscales generales estatales de Estados Unidos, quienes acusaban a la compañía de diseñar plataformas adictivas que perjudicaban la salud mental de niños y adolescentes.
Como parte del acuerdo, la empresa se comprometió a implementar nuevas medidas de protección, entre ellas límites de tiempo diarios para usuarios adolescentes. Meta, propietaria de Facebook e Instagram, no admitió irregularidades y ha rechazado las acusaciones sobre daños a menores.
El acuerdo pone fin a una extensa disputa judicial y establece que el 70 % del fondo de compensación será pagado a los estados en cuotas anuales durante los próximos diez años.