El exalcalde de Gran Mánchester inicia una nueva etapa para el Gobierno británico con promesas de descentralización, crecimiento económico y estabilidad política.
El Reino Unido amaneció este lunes con un nuevo primer ministro. Andy Burnham fue nombrado oficialmente jefe del Gobierno por el rey Carlos III luego de la renuncia de Keir Starmer, poniendo fin a una etapa de poco más de dos años al frente del Ejecutivo y abriendo un nuevo capítulo para el Partido Laborista.
La transición se realizó siguiendo el tradicional protocolo británico. Starmer presentó su dimisión ante el monarca en el Palacio de Buckingham y minutos después Burnham fue invitado por el rey a formar un nuevo Gobierno. Tras aceptar el encargo, el nuevo líder laborista se trasladó al número 10 de Downing Street donde ofreció su primer discurso como primer ministro.
¿Quién es Andy Burnham?
Tiene 56 años y durante casi una década fue alcalde de Gran Mánchester, una de las regiones metropolitanas más importantes del país. Antes de eso, ocupó diversos cargos ministeriales en gobiernos laboristas y fue secretario de Salud, secretario de Cultura y diputado en la Cámara de los Comunes.
Su perfil ganó notoriedad nacional durante la pandemia de COVID-19 por enfrentarse al gobierno central en defensa de mayores recursos para el norte de Inglaterra. Esa postura fortaleció su imagen como un político cercano a las comunidades y defensor de una mayor autonomía para las regiones.
Según su perfil oficial del Gobierno británico, Burnham también ha ocupado responsabilidades relacionadas con salud, cultura y desarrollo social a lo largo de más de dos décadas de servicio público.
Su primer mensaje: “Necesitamos hacerlo mejor”.
En sus primeras palabras como jefe de Gobierno, Burnham reconoció el desgaste que ha vivido la política británica durante la última década y prometió un cambio de rumbo.
“Soy plenamente consciente de que soy la sexta persona en diez años que camina por esta calle. No hemos sido lo suficientemente buenos”, afirmó frente a la residencia oficial de Downing Street.
El nuevo primer ministro aseguró que buscará convertirse en un punto de inflexión para romper el ciclo de desconfianza hacia la política y anunció que una de sus prioridades será devolver mayor poder de decisión a las autoridades locales.