La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias de Costa Rica declaró alerta roja para diez cantones del Pacífico Norte, los distritos de Paquera, Cóbano y Lepanto, en Puntarenas, y las aguas del Pacífico costarricense hasta 12 millas náuticas de la costa. La medida responde al déficit persistente de lluvias y al avance de los efectos del fenómeno de El Niño, que también afectan la pesca y las actividades productivas.
La alerta se anunció el 22 de octubre, pese a que este mes suele registrar algunas de las precipitaciones más abundantes de la época lluviosa.
El Pacífico acumula déficit de lluvias
Datos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) indican que, entre enero y septiembre de 2026, las precipitaciones estuvieron por debajo de lo normal en varias regiones: un 43% en el Pacífico Norte, un 37% en el Pacífico Central, un 27% en el Pacífico Sur y un 20% en el Valle Central.
La CNE explicó que las lluvias e inundaciones recientes en algunas zonas no eliminan el déficit acumulado durante varios meses. Mientras el Pacífico enfrenta condiciones secas, sectores del Caribe registran excedentes de precipitación.
Por primera vez, la alerta roja también incluye el territorio marítimo hasta 12 millas náuticas, equivalentes a unos 23 kilómetros desde la costa. El calentamiento de las aguas preocupa por sus efectos en la pesca, especialmente para los pequeños y medianos pescadores.
¿Qué zonas están bajo alerta?
- Alerta roja: Abangares, Bagaces, Cañas, Carrillo, Hojancha, La Cruz, Liberia, Nandayure, Nicoya y Santa Cruz. También Paquera, Cóbano y Lepanto, además del territorio marítimo del Pacífico.
- Alerta naranja: Tilarán; el resto del cantón de Puntarenas; Esparza, Montes de Oro, Monteverde, Orotina, San Mateo, Garabito, Parrita y Quepos. También Dota, León Cortés y Tarrazú.
- Alerta amarilla: 48 cantones de las regiones del Pacífico Sur, el Valle Central y otras zonas del país, según el listado oficial de la CNE.
La CNE pidió a la ciudadanía ahorrar agua y electricidad, reparar fugas y evitar el desperdicio en hogares, comercios y centros de trabajo. Las autoridades mantendrán el seguimiento del fenómeno y recomiendan consultar los canales oficiales para conocer posibles cambios en las alertas.