La presidenta Laura Fernández instruyó al ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, para que los policías condenados por mantener vínculos con estructuras de crimen organizado sean recluidos en el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO).
Fernández señaló que Costa Rica cuenta con aproximadamente 22 mil policías y aseguró que únicamente un grupo reducido ha sido involucrado en actos de corrupción. “Por ese puño de policías corruptos se ensucia la imagen de los demás policías”, manifestó.
“Policía que sea condenado por vínculos con bandas de crimen organizado, usted me lo va a meter al CACCO”, afirmó la mandataria al girar la instrucción al jerarca de Justicia.