La diputada oficialista Marta Esquivel presentó dos proyectos de ley orientados a modernizar el funcionamiento del Poder Judicial. El primero plantea una reforma al gobierno judicial para redistribuir las funciones administrativas entre la Corte Suprema de Justicia y el Consejo Superior, con el objetivo de que los magistrados concentren su labor en la función jurisdiccional, mientras el Consejo asume una mayor gestión administrativa, financiera y operativa.
El segundo proyecto propone modificar el proceso de elección de los magistrados suplentes, trasladando a la Asamblea Legislativa la selección y el nombramiento de estos cargos. La iniciativa contempla convocatorias públicas, criterios objetivos de evaluación y procesos más transparentes, con el propósito de fortalecer la objetividad y reducir las vacantes prolongadas.