Tras prestar juramento, el fiscal general de la República de Costa Rica, Carlo Díaz Sánchez, agradeció el respaldo recibido y aseguró que mantendría como prioridades la lucha contra la corrupción, el crimen organizado y el narcotráfico, así como la defensa de la independencia judicial.
Carlo Díaz anunció una segunda fase contra los llamados “narcos invisibles”
Uno de los principales anuncios del fiscal general fue el inicio de una segunda fase de investigaciones contra personas que, bajo la apariencia de empresarios o mediante actividades comerciales legítimas, presuntamente mantenían vínculos con el narcotráfico.
Díaz explicó que esta nueva etapa ya había comenzado y mencionó como ejemplo la captura de un ciudadano costarricense de origen asiático, conocido como el “Chino Tam”, quien figuraba entre las personas requeridas en extradición.
El fiscal señaló que este hombre mantenía supuestos contactos con personas vinculadas a la política costarricense, aunque aclaró expresamente que esos nexos no necesariamente constituían delitos.
“Tenía nexos, algunos nexos con personas de la política, no estoy diciendo que esos nexos sean delictivos”, manifestó.
También indicó que las investigaciones continuarían, tanto mediante la cooperación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) como de manera independiente.
Fiscalía investigará posibles colaboradores del narcotráfico en instituciones públicas
Díaz advirtió que otro de los objetivos de su gestión sería identificar a funcionarios públicos que presuntamente facilitaran las actividades de organizaciones criminales.
Según explicó, el narcotráfico buscaba infiltrarse en cualquier institución donde encontrara oportunidades para operar.
“El crimen organizado y el narcotráfico infiltra cualquier institución donde vea la oportunidad”, afirmó.
El fiscal general evitó señalar una institución específica, pero aseguró que combatir la corrupción dentro de las entidades públicas formaría parte de las prioridades de persecución penal.
Estas declaraciones surgieron también durante una consulta del periodista Alejandro Urbina, de Noticias Trivisión, sobre los supuestos contactos políticos del conocido como “Chino Tam”.
Díaz respondió que la investigación no concluía con aquella detención y adelantó que se desarrollarían otras diligencias.
Carlo Díaz negó haber polarizado al país
Durante la conferencia de prensa, el fiscal general también respondió a cuestionamientos relacionados con sus declaraciones públicas y las tensiones entre el Poder Judicial y el Gobierno.
Díaz rechazó haber contribuido a la polarización política y sostuvo que sus manifestaciones habían buscado defender la institucionalidad.
“Yo no he polarizado al país, más bien es todo lo contrario. Mi defensa es democrática, mi defensa es que trabajemos todos juntos”, expresó.
Aseguró que el Poder Judicial había reaccionado ante posiciones que, desde su perspectiva, ponían en riesgo su independencia.
Ofreció trabajar con la Presidenta Laura Fernández
Pese a las diferencias que reconoció con el Poder Ejecutivo, Díaz reiteró su disposición a colaborar con la Presidenta Laura Fernández en asuntos relacionados con la seguridad nacional.
Explicó que, poco después de la elección de la mandataria, le había enviado una carta para expresar su interés en trabajar conjuntamente.
“Si la señora Presidenta requiere que yo trabaje con ella, por el bien de Costa Rica, aquí va a encontrar un Ministerio Público apoyándola”, aseguró.
No obstante, advirtió que defendería la autonomía de la institución frente a cualquier intento de debilitarla o reducir los recursos necesarios para su funcionamiento.
El fiscal señaló que las eventuales restricciones presupuestarias podrían afectar incluso las herramientas básicas de trabajo de los funcionarios.
Explicó por qué no asistió a la inauguración del CACCO
Díaz explicó que, durante esa actividad, se encontraba en República Dominicana participando en una reunión anual de una organización europea dedicada a combatir el crimen transnacional.
Sin embargo, reconoció que existía otra razón por la que preferiría no asistir a determinados actos oficiales.
“¿Usted asistiría a una cena donde sabe que lo van a ofender? Pues no”, manifestó.
El fiscal añadió que no acudiría voluntariamente a un lugar donde considerara que recibiría ofensas sin tener la posibilidad de responder.
Sus palabras hicieron referencia a las diferencias que, según afirmó, había mantenido con representantes del Gobierno.
Aseguró que no pidió votos para conseguir su reelección
Carlo Díaz también negó haber realizado gestiones personales ante los magistrados para obtener los votos necesarios para continuar en el cargo.
“No hice lobby, no le pedí el voto a ningún magistrado”, afirmó.
Explicó que tampoco había recurrido a esa práctica durante su primera elección y atribuyó su decisión a sus convicciones personales y religiosas.
El fiscal aseguró que agradecía el respaldo de Corte Plena y que no había necesitado solicitar apoyo individual a sus integrantes.
Defendió los resultados de sus primeros cuatro años
Durante su discurso de juramentación, Díaz recordó los desafíos que enfrentó el Ministerio Público durante su primera gestión, particularmente el aumento de la violencia homicida.
Señaló que Costa Rica registró 905 homicidios en 2023, cifra que mencionó como ejemplo de la gravedad de la situación de seguridad que debió afrontar.
Según el jerarca, ese escenario obligó a reforzar las investigaciones contra organizaciones criminales en coordinación con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
También destacó la cooperación internacional con agencias como la DEA y el FBI, así como los esfuerzos para investigar delitos de corrupción, narcotráfico, trata de personas y delincuencia común.
Díaz agradeció a fiscales, funcionarios judiciales y familiares por el apoyo recibido durante los últimos cuatro años.
“Espero seguir siendo un estorbo para algunos malos ciudadanos”
Al cerrar su intervención, el fiscal general reiteró su compromiso con una institución independiente y aseguró que continuaría defendiendo la Constitución y el Estado de Derecho frente a cualquier injerencia indebida.