Agentes del OIJ detuvieron en Alajuelita a una mujer de apellido Madero, de 30 años y nacionalidad cubana, como sospechosa de participar en una estafa que habría generado pérdidas cercanas a los ₡50 millones.
Según la investigación, una empleada doméstica fue engañada mediante una llamada telefónica en la que le hicieron creer que actuaban por instrucciones de los propietarios de una vivienda y que debía entregar joyas y otros artículos de valor a una persona que llegaría en un servicio de transporte. Durante el allanamiento, los agentes decomisaron joyas que aparentemente fueron sustraídas en este caso, además de dinero en efectivo y otros indicios de interés para la investigación.
Según reportes del OIJ, esta sospechosa podría formar parte de un grupo dedicado a este tipo de estafas, que en algunos casos aprovecha la ausencia de los propietarios de las viviendas para engañar a quienes se encuentran en ellas. El caso continúa bajo investigación.