El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) intensificó las diligencias por el triple homicidio ocurrido en San Mateo, Alajuela, tras un allanamiento realizado la madrugada del domingo que dejó el decomiso de armas de alto calibre y evidencia relacionada con drogas. En una propiedad vinculada a una de las víctimas, las autoridades incautaron fusiles tipo AK-47, M4 y AR-15, además de munición, mientras que unidades caninas detectaron trazas de aparentes sustancias ilícitas.
Según las investigaciones, dos de las víctimas ya fueron identificadas con los apellidos Castro y Jackson, mientras que la tercera aún está en proceso de confirmación. Castro figura como un empresario ligado a actividades marítimas en Puntarenas, donde administraba un embarcadero, lanchas de pesca y otros negocios. Las autoridades no descartan que el caso esté vinculado a disputas relacionadas con narcotráfico, como posibles “tumbes” de droga o deudas entre grupos criminales.
El caso se remonta a la mañana del sábado, cuando un vecino alertó sobre un fuerte estruendo escuchado durante la madrugada en una zona montañosa entre San Mateo y Orotina. Al acercarse con la luz del día, encontró un vehículo precipitado a un guindo de unos 50 metros, lo que inicialmente se manejó como un accidente de tránsito.
No obstante, al inspeccionar la escena, los agentes confirmaron que dentro del vehículo había tres cuerpos maniatados, con bolsas en la cabeza y cinta adhesiva en el rostro, lo que evidenció un homicidio múltiple. Las autoridades presumen que las víctimas fueron asesinadas en otro sitio y posteriormente lanzadas al lugar.
Aunque las lesiones visibles corresponden a la caída del vehículo, será la autopsia la que determine la causa exacta de muerte, mientras el OIJ mantiene abierta la investigación bajo la hipótesis de un ajuste de cuentas ligado al crimen organizado.