Mientras cultivos de camote crecen bajo estructuras solares, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) puso en marcha la primera instalación agrivoltaica experimental del país, un proyecto que combina la producción de alimentos y la generación de energía limpia en un mismo terreno.
La iniciativa, ubicada en el Campus Tecnológico Local San Carlos, busca demostrar que es posible aprovechar el suelo para dos actividades estratégicas sin sacrificar la productividad agrícola. El sistema utiliza paneles solares elevados y bifaciales capaces de generar electricidad, mientras permiten el desarrollo de cultivos debajo y alrededor de las estructuras.
Una solución para producir energía sin perder tierras agrícolas
El proyecto surge ante el desafío de expandir la generación solar sin afectar terrenos destinados a la agricultura. Según explicó el investigador del TEC, Leonardo Cardinale Villalobos, la tecnología permitirá recopilar información sobre qué cultivos se adaptan mejor a las condiciones de sombra parcial generadas por los paneles.
En esta primera etapa, los investigadores trabajan con cultivos de ciclo corto para obtener resultados preliminares que posteriormente puedan aplicarse a otras actividades agrícolas.
Investigación con apoyo internacional
La iniciativa cuenta con la colaboración de la Anhalt University of Applied Sciences de Alemania, uno de los países líderes en el desarrollo de sistemas agrivoltaicos. La alianza permitirá comparar resultados obtenidos en climas tropicales y templados, fortaleciendo el valor científico de la investigación.
Además de funcionar como laboratorio, la planta sirve como espacio de capacitación para agricultores, estudiantes y actores del sector energético interesados en conocer el potencial de esta tecnología.
Apuesta por la sostenibilidad
El TEC destacó que el proyecto contribuye a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, entre ellos seguridad alimentaria, energía limpia, innovación y acción climática.