La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) analiza una serie de propuestas para fortalecer el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), entre ellas aumentar el requisito de pensión de 300 a 360 cuotas. La medida forma parte de un paquete de iniciativas orientadas a garantizar la sostenibilidad financiera del sistema.
Además, se estudian otras alternativas como redistribuir un 0,25% del BP hacia el IVM, incentivar la postergación de la jubilación, aplicar contribuciones solidarias a pensiones altas y separar el cobro de la deuda estatal entre el IVM y el Seguro de Salud. Las autoridades recalcaron que ninguna propuesta ha sido aprobada y que todas serán discutidas en una Mesa Técnica Nacional.
De un total de 1.248 iniciativas recibidas, se seleccionaron 20 propuestas clave, divididas en ejes cuantificables, estructurales y administrativos. El gerente de Pensiones, Jaime Barrantes, advirtió que el país está ante un “punto de inflexión” en materia previsional y subrayó que no se contempla aumentar la edad de retiro ni subir impuestos dentro de las opciones en análisis.