Durante un patrullaje preventivo, la Fuerza Pública ubicó un campamento minero en el sector de Crucitas, frontera norte.
En el lugar se encontraba gran cantidad de herramientas y materiales utilizados para la extracción ilegal de oro.
Además, se detuvo a 10 nicaragüenses en condición migratoria irregular, que se encontraban ocultos en el campamento.
Todos fueron aprehendidos y puestos a la orden de la Policía de Migración para ser devueltos a Nicaragua.