De 25 minutos entre piedras a cinco en carro fue la polémica en Playa Blanca, Puntarenas

La apertura del acceso a Playa Blanca genera dudas sobre estacionamiento y movilidad tras 26 años de conflicto en Puntarenas.

El periodista de Noticias Trivisión mostró en sitio las dos realidades de acceso a Playa Blanca y las preocupaciones que persisten tras la apertura del camino público

Un día después de la apertura del acceso vehicular a Playa Blanca, en Garabito de Puntarenas, Costa Rica, la calma regresó a Punta Leona. Sin embargo, el debate apenas comienza.

Desde el lugar de los hechos, el periodista de Noticias Trivisión, Alejandro Urbina, recorrió ambas rutas de acceso a la popular playa para mostrar una realidad que durante años generó reclamos entre vecinos, turistas y autoridades.

Mientras la aguja que restringía el paso permanece retirada y los vehículos ingresan sin obstáculos, muchos visitantes todavía llegan con dudas sobre qué cambió realmente y por qué este conflicto lleva más de dos décadas.

El camino que pocos conocían

Para entender la polémica, Urbina y el camarógrafo Bernie Salas realizaron el recorrido que hasta el jueves era la principal alternativa para quienes no podían ingresar por el acceso vehicular.

La travesía comenzó en un camino de lastre cercano al Club de Playa Punta Leona. Desde allí caminaron más de un kilómetro atravesando Playa Mantas, zonas rocosas, pendientes y sectores donde la marea puede bloquear completamente el paso.

El trayecto tomó entre 23 y 25 minutos.

Durante el recorrido quedó en evidencia una de las principales críticas de quienes impulsaban la apertura del camino, que era un acceso que resultaba prácticamente imposible para personas adultas mayores, niños pequeños, visitantes con movilidad reducida o personas con alguna discapacidad.

Además, quienes llegaban en vehículo debían utilizar un parqueo privado cuyos costos alcanzan los ₡20.000 los fines de semana y hasta ₡50.000 para vehículos con más de 14 pasajeros.

Cinco minutos que cambiaron la discusión

Posteriormente, el equipo de Trivisión realizó el mismo recorrido utilizando la vía que la Municipalidad de Garabito habilitó como acceso público.

La diferencia fue evidente.

Lo que antes requería casi media hora de caminata se convirtió en un recorrido de apenas cinco minutos en automóvil. Incluso el acceso final a la playa se realiza por un camino adoquinado que facilita considerablemente el ingreso para todos los ciudadanos sin importar su edad o condición física.

La nueva preocupación en Playa Blanca

Aunque muchos celebran la apertura, ahora surge otra interrogante.

¿Dónde estacionarán los visitantes?

Vecinos y trabajadores de la zona advierten que el camino habilitado es angosto y actualmente no existe un parqueo público formal cerca de la playa.

“Lo que se necesita es información al pueblo sobre lo que está pasando”, explicó Oliver, vecino de la comunidad, quien considera que el acceso debe mantenerse abierto para adultos mayores y personas con discapacidad, pero con una solución clara para el tema del estacionamiento.

La inquietud principal es que durante los fines de semana el aumento en la cantidad de vehículos provoque congestionamientos o sanciones por estacionamiento indebido.

Una disputa de más de 25 años

La historia detrás de este conflicto es mucho más antigua de lo que muchos imaginan.

Durante la transmisión, Urbina recordó que ya en marzo del año 2000 existía una orden relacionada con la apertura del acceso. Sin embargo, tuvieron que pasar más de 26 años para que la medida finalmente se ejecutara.

Mientras las autoridades municipales aseguran que vigilarán para evitar nuevos bloqueos, Playa Blanca vive ahora una nueva etapa donde el acceso está abierto, pero donde todavía quedan preguntas por resolver sobre movilidad, estacionamiento y manejo del turismo.

Más recientes

Buscas algo especifico?

Siguenos en Redes Sociales

Scroll al inicio