La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) comenzó la construcción de un nuevo puente sobre la quebrada Tinaja, en Canoas de Corredores, como parte del Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (PROERI).
La nueva estructura busca mejorar la conectividad y brindar un paso más seguro a los habitantes de la zona, sustituyendo la infraestructura afectada y fortaleciendo la resiliencia ante futuros eventos climáticos.
Según la CNE, el proyecto beneficiará de forma directa a más de 800 personas de las comunidades de San Isidro, Altos de San Antonio, El Triunfo y San Miguel, en su mayoría pertenecientes al pueblo indígena Ngöbe Buglé.