Al menos nueve monjes budistas fallecieron y más de una decena de personas resultaron heridas luego de que un niño de 11 años presuntamente tomara sin autorización el vehículo de sus padres y embistiera una procesión religiosa en la provincia de Mukdahan, según reportes preliminares.
De acuerdo con las primeras informaciones, el menor perdió el control del automóvil mientras la procesión avanzaba por la vía, provocando el fatal atropello. Equipos de emergencia atendieron a los heridos y trasladaron a varios de ellos a centros médicos de la zona.
Las autoridades investigan las circunstancias en las que ocurrió el hecho y cómo el menor tuvo acceso al vehículo. Según la legislación local, el niño no puede ser procesado penalmente debido a su edad, por lo que el caso será tratado conforme a las normas de protección de menores vigentes en ese país.