Ucrania lanzó un nuevo ataque con drones contra una importante refinería de petróleo en Moscú, marcando el segundo golpe contra esa instalación en menos de una semana. Según autoridades rusas, decenas de drones fueron detectados y varios de ellos lograron alcanzar el complejo energético ubicado en el distrito de Kapotnya.
El ataque provocó explosiones y daños en la refinería, mientras que otros drones impactaron distintas zonas de la región de Moscú. Además, en la región de Rostov se reportó la muerte de una persona y varios daños materiales. La ofensiva forma parte de la estrategia ucraniana de aumentar la presión sobre la infraestructura energética rusa, considerada clave para la economía y el financiamiento de la guerra.