España ha recibido cerca de 900.000 solicitudes de migrantes indocumentados que buscan regularizar su situación migratoria, una cifra que supera ampliamente las previsiones iniciales del programa impulsado por el Gobierno.
La medida busca facilitar la incorporación de estas personas al mercado laboral formal y responder a la demanda de mano de obra en sectores clave. Las autoridades estiman que las solicitudes podrían superar el millón antes de que finalice el proceso dentro de las próximas semanas.