La presidenta del Concejo Municipal de Desamparados, María Isabel Llamas, y la intendenta de Colorado, Marianela Ocampo, renunciaron al PUSC tras la expulsión de los diputados Melina Ajoy y Horacio Alvarado del partido.
Ambas exfuncionarias cuestionaron el rumbo de la agrupación. Llamas calificó lo ocurrido como una “persecución política” y denunció falta de respeto al voto en conciencia, mientras que Ocampo afirmó que el partido “perdió el norte” y criticó la pérdida de identidad y el liderazgo interno.
En sus mensajes, también señalaron que el PUSC se ha alejado de sus principios y de sus bases, apuntando a una élite que, según indicaron, ha tomado el control. Pese a sus renuncias, ambas confirmaron que continuarán en sus cargos públicos y mantendrán su trabajo con las comunidades.