El diputado Gilberth Jiménez Siles presentó el proyecto de ley expediente N.° 25.394, una reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa que busca cerrar la puerta al uso abusivo de mociones que hoy permiten paralizar proyectos de alto interés nacional.
La iniciativa propone la adición del artículo 137 bis, con el objetivo claro de poner límites razonables al filibusterismo y al obstruccionismo parlamentario, prácticas que han provocado que proyectos con respaldo mayoritario queden entrabados indefinidamente por la acción reiterada de una sola diputación o de pequeños grupos.
“El derecho a mocionar no puede seguir siendo un arma para sabotear la voluntad democrática de las mayorías”, señaló Jiménez, quien recalcó que esta reforma no elimina el debate ni silencia a las minorías, sino que ordena el procedimiento y protege la eficiencia legislativa.
¿Qué plantea el proyecto?
• Limita a dos mociones por diputada o diputado sobre un mismo artículo, en cada fase del trámite legislativo.
• Evita la repetición infinita de mociones con el mismo efecto normativo, aunque tengan redacciones distintas.
• Mantiene excepciones técnicas, como correcciones gramaticales o de técnica legislativa, siempre que no alteren el fondo del proyecto.
• Otorga a la Presidencia del órgano legislativo la potestad de declarar inadmisibles las mociones abusivas, con mecanismos claros y objetivos.
El diputado subrayó que esta práctica de obstrucción ha deteriorado la credibilidad del Parlamento, ha frenado reformas urgentes y ha profundizado la desconexión entre la ciudadanía y el Primer Poder de la República.
“Defender a las minorías no significa permitir que una sola persona secuestre la agenda legislativa del país. La democracia también exige eficacia, responsabilidad y buena fe parlamentaria, un Parlamento que decida, no que se paralice”, afirmó.
El proyecto se alinea con experiencias comparadas de otros parlamentos del mundo, donde existen reglas claras para evitar abusos procedimentales, sin menoscabar el pluralismo político.
Con esta reforma, Jiménez Siles sostiene que se fortalece la democracia, se protege el debate de fondo y se devuelve a la Asamblea Legislativa su capacidad de responder oportunamente a las necesidades del país.
“Costa Rica no puede seguir rehén del filibusterismo y obstruccionismo. O legislamos con responsabilidad, o seguimos fallándole a la gente”, concluyó el legislador.