El expresidente Óscar Arias se refirió a la situación ambiental en Crucitas y aseguró que la devastación provocada por la minería ilegal “pudo evitarse”. Según señaló en un comunicado, los estudios sobre contaminación con mercurio y drenaje ácido reflejan “probablemente el peor daño ambiental del que tengamos registro en la historia del país”.
Arias defendió la minería regulada y aseguró que el proyecto original contemplaba controles ambientales, generación de empleo y beneficios económicos para San Carlos. “La minería moderna es una actividad generadora de riqueza y empleo que debe gestionarse de forma responsable y sostenible”, expresó, agregando que países como Noruega, Australia y Canadá han logrado combinar minería y protección ambiental.
El exmandatario sostuvo que, si el proyecto Crucitas se hubiera desarrollado como estaba previsto, las labores habrían concluido en 2020 y actualmente existirían procesos de recuperación ambiental avanzados. Además, cuestionó que Costa Rica prohíba la minería a cielo abierto mientras consume productos fabricados con materiales obtenidos mediante esa actividad.