El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, defendió el decreto firmado por la presidenta, Laura Fernández, sobre el cumplimiento del año carcelario en Costa Rica, asegurando que busca evitar “portillos” que permitan rebajas indebidas de penas.
Aguilar respondió a las críticas de algunos sectores y defensores que cuestionan la legalidad del decreto y afirman que el año carcelario es de 360 días y ya está regulado por ley. “Han opinado del decreto sin siquiera haberlo leído”, afirmó el jerarca, quien explicó que aunque los privados de libertad pueden optar por rebajas mediante estudio o trabajo, algunas actividades artísticas, literarias y artesanales se habrían utilizado para disminuir condenas, lo cual explicó no debería ser así.
“El objetivo es cerrar esos portillos”, insistió el ministro, quien además recalcó que el decreto pretende que los reos deban cumplir al menos una tercera parte de la pena antes de solicitar beneficios como el régimen de confianza. “Las cárceles no son hoteles”, expresó Aguilar, agregando: “No más beneficios regalados, no más portillos, no más alcahueterías”.