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La diputada Ada Acuña presentó una denuncia formal ante la Procuraduría de la Ética por presuntas irregularidades y conflictos de interés en nombramientos dentro de la Asamblea Legislativa, un llamado a la transparencia en Costa Rica.
La diputada Ada Acuña sorprendió al anunciar que interpuso una denuncia ante la Procuraduría de la Ética por múltiples irregularidades en los procesos de nombramientos realizados en la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Acuña denunció un “festín de nombramientos e irregularidades”, donde familiares directos de funcionarios y diputados habrían sido favorecidos con cargos públicos, en una práctica que calificó como una espiral de corrupción.
Denuncia formal y casos concretos
En sus declaraciones, Acuña afirmó: “Hay que poner un alto a este festín de nombramientos e irregularidades. Hijos, esposos, hermanos… familiares de funcionarios y diputados con trajes a la medida para ser nombrados.” Recalcó que la denuncia incluye irregularidades en cambios de estructura organizacional y un incumplimiento a la Ley de Empleo Público, especialmente en la implementación del registro de elegibles. Según explicó, estas prácticas ponen en riesgo la transparencia que la sociedad costarricense espera del Congreso.
Respuesta del PUSC y defensa de la legalidad
La fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) respondió a estas acusaciones respaldando la transparencia y la legalidad en los nombramientos. Según ellos, todos los nombramientos fueron acordados por el Directorio Legislativo, el Departamento de Recursos Humanos y el área legal, siempre respetando los procedimientos vigentes. “No existió ninguna actuación indebida ni fuera del marco legal”, aseguraron, y rechazaron que se haya favorecido a familiares o amigos fuera de la ley. Consideraron que las denuncias buscan generar confusión con fines políticos y aseguraron estar dispuestos a colaborar con cualquier investigación.
Un llamado a la ética y la transparencia institucional
La denuncia de Acuña llega en un momento en que la ciudadanía exige mayor claridad y rendición de cuentas de las instituciones públicas en Costa Rica. La diputada insistió en que no puede haber doble moral al pedir transparencia en otros poderes mientras la Asamblea Legislativa se queda atrás en esa misma exigencia. “Debemos decir ya basta a los niveles de corrupción que hay aquí en esta Asamblea Legislativa”, concluyó.
Este episodio pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de control y supervisión dentro del Congreso, garantizando que los nombramientos públicos sean realizados con rigor, sin favoritismos ni conflictos de interés que afecten la confianza ciudadana.