El perjuicio económico provocado por el robo de combustible en Costa Rica se mantiene a la baja. Según datos de Recope, las pérdidas pasaron de ₡1.133 millones entre enero y abril del 2023 a ₡359 millones en el mismo periodo del 2026, lo que representa una reducción del 68,33%.
La baja también se refleja en la cantidad de perforaciones ilegales al poliducto nacional. Mientras en el primer cuatrimestre del 2023 se detectaron 66 tomas clandestinas, este año la cifra cayó a 16, una reducción del 75,75%. Asimismo, el volumen de combustible robado pasó de 1,9 millones de litros en 2023 a cerca de 730 mil litros en 2026.
La presidenta de Recope, Karla Montero, atribuyó los resultados al fortalecimiento de las investigaciones y la coordinación con cuerpos policiales y autoridades judiciales. “Recope tomó la decisión de dejar de ser una víctima pasiva frente al robo de combustible y asumir un rol mucho más activo”, afirmó.
Además, recordó que las tomas ilegales representan riesgos de incendios, explosiones y contaminación ambiental.